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UN HÉROE SANITARIO, EN LA RESIDENCIA

El 25 de marzo se marchaba el último residente, por el estado de alarma a raíz del Covid-19. De forma excepcional, durante unas semanas se ha alojado un médico desplazado que formaba parte de un Equipo de Refuerzo de personal sanitario. Antes de su marcha, nos ha dejado su relato.

“Esta situación nos ha enseñado muchas lecciones, como la humildad, solidaridad y entre ellas lo importante que es la sanidad en nuestra sociedad”

¿Cómo consiguió destino en Barcelona?

 

Hace unos cuantos meses, fui seleccionado para trabajar con un grupo quirúrgico en los principales hospitales de la ciudad, mientras desempeñaba mi actividad como cirujano, nos sobrevino esta situación de pandemia y mi situación se volvió un poco inestable.  Es así como llegué a vuestra Residencia La Salle en Barcelona.

 

¿Cuál ha sido su mayor aprendizaje profesional en este periodo de alerta sanitaria?

 

Mi aprendizaje fundamental es entender que pese a ser la especie que domina este mundo, seguimos siendo vulnerables a los cambios biológicos y enfermedades con los que nos puede sorprender la naturaleza.  Nos hemos confiado pensando que éramos inmunes a todo y nos hemos descuidado en cosas tan básicas como las medidas sanitarias elementales de convivencia (lavarse las manos, desinfectar nuestras pertenencias, protegerse al toser, etc.).

 

Esta situación nos ha enseñado muchas lecciones, como la humildad, solidaridad y entre ellas lo importante que es la sanidad en nuestra sociedad.

 

 

¿Cómo ha vivido la situación su familia?

 

Mi familia, gracias a Dios se encuentra bien, ellos viven en Navarra  donde la situación está más controlada. Han guardado todas las medidas de seguridad y el confinamiento.  Lo difícil ha sido estar lejos, pero las nuevas tecnologías y la comunicación en línea nos han ayudado bastante, como a todos.

 

La acogida por la Residencia La Salle no fue inmediata. ¿En cuántos establecimientos solicitó alojamiento para el mes de abril?

 

En varios, entre visitas presenciales y llamadas, intenté en unos 10-12 establecimientos de la capital. Algunos me confirmaban pero a los 2 días, me llamaban para cancelar.  En las redes sociales y en la prensa dieron varios hoteles  para sanitarios, pero no logré conseguir una habitación. Tengo constancia que algunos de mis compañeros tanto del ámbito público, como privado si consiguieron hacerlo, no dudo que existieron, pero a veces es difícil acceder de manera particular. Tenía la dificultad que lo hacía desde Pamplona, donde resido y al llegar aquí la mayoría estaban ya ocupados por pacientes COVID o por sanitarios que habían caído en batalla.

 

¿Qué consejos daría a los estudiantes ante una vuelta a la normalidad, y por tanto, reanudación de clases presenciales?

 

Que sean muy prudentes y guarden las medidas de seguridad como el lavado de manos, distanciamiento social establecido, evitar contacto innecesario, desinfectar sus artículos personales al llegar a casa o al final del día y sobre todo el uso de mascarillas en lugares públicos como transporte , supermercados, metro, etc. No sólo por ellos, sino por sus familiares, abuelos y personas vulnerables.  Esta pandemia por COVID -19 nos ha enseñado a ser lo suficientemente solidarios para cuidar a los nuestros.

 

Resuma con una frase su experiencia estos meses en Barcelona

 

Barcelona es una ciudad con miles de oportunidades, pluricultural, abierta al mundo y con una riqueza humana increíble. He conocido compañeros de una alta calidad humana y profesional.

 

 

¿Cuál ha sido el peor momento?

 

Cuando me tocó volver de la baja paternal en plena pandemia, porque entre medias de todo esto tuvimos un niño (Ander), que nació unos 10 días antes del confinamiento;  ví la crudeza de la situación de emergencia sanitaria.

 

Las urgencias llenas, los hospitales públicos y explanadas de los mismos colapsados, las plantas de hospitalización repletas, el personal de salud reciclando  batas y reutilizando mascarillas,  cubriéndose como podía fue una imagen bastante dura e impactante.  Pacientes sólos, sin poder ver a sus familiares, con la incertidumbre de saber que pasará.

 

Fueron unas semanas difíciles, pero tengo que reconocer que el aplauso de los balcones cada día, cuando nos tocaba ir a ver alguna urgencia,  eran una motivación especial; parecía salido de una película.

 

¿Temores ante el futuro inmediato?

 

¿Temores?  No soy una persona de temores, es una pregunta difícil , pero creo que ahora toca atender a todas las personas que se quedaron sin atender en casa, pacientes con patologías oncológicas que tuvieron que ser demoradas,  personas con condiciones benignas pero muy sintomáticas que se quedaron en casa y ahora las vemos día a día en las consultas.

 

Ante el futuro inmediato lo que debemos hacer es apostar por una sanidad robusta y una buena educación para que los jóvenes puedan más adelante estar preparados para enfrentar una crisis como ésta o peores.

 

Y cualquier comentario que quiera añadir…

 

Muchas gracias a los directores del centro de Residencia La Salle, Barcelona,  por permitirme la oportunidad de quedarme aquí durante estas semanas,  he pasado una estancia agradable y de reflexión.  Ahora toca volver a casa, pero espero seguir conociendo más de esta comunidad.

 

 

 

Javier Ismael Roldán Villavicencio, MD.

 

Cirugía General y Ap. Digestivo. QUIRURGICA Cirujanos Asociados.

 

Colegio Médico Barcelona 57852

 

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